en-IMPACTO DEL COVID -19 EN EL DESARROLLO DE LOS TRASTORNOS DE ALIMENTACIÓN EN JÓVENES

18/05/2021

Un aumento de alrededor del 35% de casos reportados de Trastornos de Conducta Alimentaria en diversas partes del mundo es el estimado en esta época de confinamiento, en el que factores individuales, sociales, familiares y ambientales se han visto involucrados durante este periodo. NEDA (National Eating Disorder Association) reporta un incremento del 41% de enero de 2020 a 2021 en la petición de ayuda por mensajes o por medio de su línea.

Sin duda se reconoce que una de las poblaciones más afectadas en esta época de aislamiento son los adolescentes y adultos jóvenes, ya que el aislamiento social ha obligado a un aumento exacerbado de uso de redes sociales que sin duda ponen a prueba la vulnerabilidad de estos chicos en torno a la presión y preocupación por el cuerpo. En un estudio realizado dentro de la cuenta de Instagram de @bellamentearg en 2020, sobre el impacto de las presiones socioculturales en la imagen corporal, se encontraron que de 6,495 personas que participaron, las ¾ partes presentaban una alta preocupación por su imagen corporal y el 90% sienten una alta presión de parte de los medios de comunicación para bajar de peso. Lo que confirma la influencia que estos medios pueden llegar a tener en el desarrollo de todas y todos los jóvenes que les utilizan actualmente como una primera fuente de interacción con otros/as.

Aunado a esto, se encuentra el impacto en el uso de las pantallas en las que por lo general al utilizarlas en medios de comunicación la imagen de la persona se observa constantemente aumentando en algunos casos la autocrítica y los pensamientos negativos.

A esto, se añaden algunos estudios científicos que hablan del impacto que ha tenido el aislamiento tanto en la aparición de conductas de riesgo, como a la exacerbación de síntomas de este tipo de Trastornos que anteriormente podrían tardar hasta años en gestarse y, actualmente, se observa que en un tiempo menor estos alcanzan a agudizarse de tal manera que ponen en riesgo el bienestar físico y emocional del sujeto y sus familias.

Los sentimientos de tristeza y ansiedad que ha provocado el aislamiento social y las diferentes pérdidas son difíciles de procesar en personas que no logran identificar sus propias emociones, así como a expresar cómo es que se sienten y encuentran en la conducta alimentaria un medio de alivio inmediato favoreciendo la aparición de este tipo de trastornos. Asimismo, a la normalización de ciertas conductas como el ejercicio en exceso o uso de dietas en esta época, en la que existe mayor riesgo a la fluctuación del peso debido a la falta de movimiento y al tiempo "libre", pueden llegar a generar en los/as jóvenes serios problemas ya que no se cuenta con la libertad de estar con amigos/as o bien, realizando actividades físicas como estaban acostumbrados.

Los casos de trastornos de la conducta alimentaria y la obesidad se han hecho más intensos porque sus hábitos alimentarios han cambiado. En el caso de las jóvenes con anorexia y bulimia, el estar encerradas y tener cerca los alimentos que se encuentran en la cocina, representa un tema muy amenazante y muchas de ellas recayeron en conductas propias de los trastornos de la alimentación como el atracón y purga. (Ruiz, 2020).

Las personas que antes de la pandemia comenzaron un nuevo régimen alimentario, se han sentido con ansiedad de perder todo lo que habían avanzado de disciplina durante mucho tiempo y para muchas personas y en especial para ellos, el aburrimiento, el sedentarismo hizo que las personas con sobrepeso y obesidad tuvieran recaídas (Ruiz, 2020).

Es necesario considerar que, existe una alerta orientada a los padres de familia por medio de diferentes asociaciones solicitando que exista mayor atención a aquellos/as jóvenes que muestren cambios en su estado de ánimo, fluctuaciones de peso, cambios en sus hábitos y/o preocupación por su alimentación y cuerpo. Ya que una detección e intervención temprana en casos de Trastornos de alimentación aumentan el éxito en un tratamiento adecuado, con mayor y mejor calidad de vida para los/las jóvenes y sus familias.

Referencias

  • NEDA : National Eating Disorder Association 2020

  • @bellamentearg : Noviembre 2020
  • Fernández Aranda, EtAl COVID - 19 and Implications for Eating Disorders. European Eating Disorder Review . 2020 ; 28 Pp 239-245
  • Ruiz, K. (2020). Recuperado en: https://www.elsoldemexico.com.mx/mexico/sociedad/una-llamada-de-apoyo-6328032.html
  • Treviño, D., & González, M. (2018). Retos de los centros escolares en Nuevo León frente al rendimiento académico eneducación primaria. Dilemas Contemporáneos: Educación, Política y Valores, 5(2).


Por: PSICT. Ana Regina Pérez Bustinzar, Dra. Katia Ruiz Ochoa, Coordinadoras del Diplomado Intervención Multidisciplinaria de los Trastornos de la conducta alimentaria