en-El nuevo rector de la Ibero: "La universidad debe ser global y tecnológica"

26/01/2022

Por: Expansión.  

Luis Arriaga Valenzuela asegura que la pandemia subrayó las deficiencias estructurales, presupuestarias y tecnológicas de la educación pública, además del acceso a la educación.

Luis Arriaga Valenzuela no conoce a ninguna universidad en el mundo que no lidie con los retos traídos por la pandemia. En México, más de una escuela privada enfrenta una crisis de matrícula, dada la situación económica en la que se encuentra el país, dice el nuevo rector de la Universidad Iberoamericana.

En 2020, el cierre de universidades afectó a 23.4 millones de estudiantes en México, según la Unesco. Además, la Secretaría de Educación Pública (SEP) registró una baja del 3% en la matrícula en todos los niveles educativos, lo que equivale a 846,768 alumnos: la mayor caída de matrícula en lo que va del siglo XXI.

Pero Arriaga Valenzuela no centrará sus esfuerzos en hacer crecer la matrícula, durante su gestión, que comienza este año y culmina en 2026. Su objetivo, puntualiza el doctor en Educación para la Justicia Social, será robustecer y dinamizar las capacidades de los docentes para impulsar el intercambio de conocimiento y hacer investigaciones interdisciplinarias, junto con la comunidad estudiantil activa.

"Seguimos siendo una universidad muy fuerte, en total tenemos casi 11,000 alumnos. Sí queremos que crezca nuestra matrícula, pero no tanto porque creemos que es importante acompañar mejor a los estudiantes, más que crecer y crecer. ¿De qué nos sirve tener 20,000 alumnos si están mal formados? Preferimos formar a buenos líderes que transformen el mundo", comenta.


Expansión: ¿Cómo enfrentará los retos que atraviesa el sector educativo, tras la pandemia?
Luis Arriaga Valenzuela: Los efectos que ha tenido la pandemia lo deja claro: la salud tiene que ser un eje transversal en todas las políticas del Estado, y en lo que refiere a la educación, es fundamental defenderla como un derecho y una herramienta para la transformación social del país y del mundo.

La pandemia subrayó las deficiencias estructurales, presupuestarias y tecnológicas de la educación pública, además del acceso a la educación. Lo que nos pone varios retos: combatir la desigualdad, promover políticas y programas que atiendan la deserción escolar, reforzar procesos de evaluación eficientes en alumnos y profesores, y asegurar una mayor participación social en todos los procesos educativos. Hoy más que nunca hay que defender la autonomía universitaria y la libertad de cátedra en nuestras universidades, privadas y públicas.

En la Ibero tenemos el reto de seguir trabajando con rigor científico y académico para la generación de conocimiento y de soluciones a problemas actuales.


Desde la Ibero, ¿cómo cerrar estas brechas en los grupos que resultaron más afectados?
LAV: La Ibero es una institución con una historia de 80 años que ofrece una educación de alta calidad y una formación integral, con apoyos desde económicos hasta de salud emocional.

Yo vengo a potenciar este legado que tiene la universidad en términos de aportes rigurosos en la investigación, enfocada al planteamiento de soluciones. Creo que con mi rectorado se va a potencializar la investigación con aportes rigurosos para generar soluciones creativas que puedan aportar para superar estas grandes brechas de desigualdad que hay en nuestro país.

Ayer estaba leyendo que los diez hombres más ricos del mundo han duplicado su fortuna, mientras que más de 160 millones de personas han caído en la pobreza, este es el gran tema de la humanidad, el gran tema de México. Las universidades tienen que poner sus recursos para poder contribuir a crear un mundo más humano, es urgente aumentar el gasto público para atender las precariedades causadas por la pandemia.

Reconocer que las desigualdades se dan también por razón de género, de clase social, entonces hay que avanzar hacia una mayor igualdad económica entre hombres y mujeres. En crear mecanismos que aseguren una mayor distribución del ingreso, orientados a impulsar oportunidades para personas en condición de pobreza. Creo que esta es la aportación que puede hacer la universidad, incidir en políticas públicas desde el enfoque de derechos humanos.


E: ¿Cuáles son las competencias clave alineadas a la inclusión social y laboral?
LAV: Nuestros egresados tienen que estar preparados para incidir en modificar las condiciones de desigualdad que se han agudizado y problematizar todos los aspectos de la vida para comprenderlos y transformarlos.

Es muy importante también tener claridad de nuestras opciones y apertura, participación y diálogo para construir soluciones. Los jesuitas tenemos una larga tradición educativa, queremos que nuestros estudiantes estén en las discusiones de las grandes decisiones nacionales, en crear nuevas formas de organización de una manera colaborativa.

Los retos son muchos, pero tendré que adentrarme a un diagnóstico de la escuela, aunque claramente tenemos que trabajar en los desarrollos de la comunidad académica, social, entre otros.


E: ¿Qué políticas educativas cree que responden al uso correcto de la tecnología y bienestar integral de los estudiantes?
LAV: Es fundamental defender un uso de la tecnología o de una educación digital como una herramienta para la transformación social de México y del mundo, creo que hay que atender ese rezago educativo provocado por la pandemia y garantizar que esta educación sea favorable para grupos que han sido tradicionalmente excluidos en el sector.

Esta tecnología digital debe tener prioridades para combatir la desigualdad, promover el diseño de políticas y programas que atiendan la deserción escolar, combatir la corrupción, reforzar procesos de evaluación y asegurar una mayor participación social en todos los procesos educativos.


E: ¿Cuáles son las tendencias que vamos a ver en el sector educativo y que llegaron para quedarse?
LAV: Estamos en la era de la pandemia y sus consecuencias. Los cursos en línea, las modalidades mixtas o híbridas y la flexibilidad son temas ineludibles en este momento, pero también el propio papel de la universidad, su sentido en un mundo cada vez más tecnológico y global es un debate en el cual tenemos que formar parte.

La tasa de vacunación de nuestra comunidad, sobre todo del personal docente y administrativo, es muy alta. Se renovaron muchos espacios del campus para mejorar la ventilación natural y artificial. Y para este semestre reforzamos nuestras medidas sanitarias y haremos pruebas aleatorias cada semana. También nos estamos preparando para hacer frente a esta crisis y al brote que se dio la semana pasada, nuestros protocolos han demostrado ser efectivos para minimizar el riesgo de contagio.